Oído

En el artículo de esta semana vamos a ocuparnos de otras dos enfermedades asociadas al oído: la Otitis media supurativa y el síndrome de Usher

Otitis media supurativa

En los niños pequeños y bebés, el fluido se puede acumular detrás del tímpano. Esto puede causar sordera y reducción de la audición.
Al principio, el fluido es fino y acuoso pero, posteriormente, es más espeso y sólido, causando la afección conocida como otitis media supurativa.

Algunas veces, los médicos la denominan otitis media con efusión, otitis media secretoria u otitis grave (SOM), aunque la otitis no es una infección y el fluido del oído no contiene bacterias u organismos dañinos.

El síntoma más importante es la pérdida de audición. A continuación enumeramos los signos más característicos entre los niños más mayores:

•El niño dice continuamente “qué” o “perdón”.

•Dolor de oídos.

•La televisión o la radio están demasiado altas.

•Problemas anormales de comportamiento.

•El niño se frustra fácilmente ya que no puede mantenerse al tanto de las cosas.

El dolor de oídos es muy común cuando se padece otitis, aunque no suele ser tan grave como en una infección aguda del oído medio. De hecho, es bastante difícil determinar al observar una otitis si es una infección aguda u otitis de larga duración.

Cuando se plantea la duda, el médico de cabecera o un especialista suele administrar un tratamiento en forma de antibióticos. Es más conveniente consultar con el médico de cabecera o un especialista si su hijo tiene dolor de oídos que no puede controlar con un calmante ordinario.

Síndrome de Usher

La persona que padece esta enfermedad nace con cierto grado de pérdida de audición que puede variar de una persona a otra. Posteriormente, la persona desarrolla una afección denominada Retinitis pigmentosa. El síndrome de Usher también se puede denominar Retinitis pigmentosa. El síndrome de Usher es una enfermedad poco común.

Algunos de los pacientes padecen sordera congénita y sufren pérdida visual progresiva causada por la Retinitis pigmentosa. Este síndrome puede existir en niños con sordera total con un grado del 10 por ciento.

La Retinitis pigmentosa afecta a la retina. La retina es la parte del ojo que procesa la luz y transmite información al cerebro a través del nervio óptico. A medida que se desarrolla la Retinitis pigmentosa, la retina comienza a degenerarse lentamente, afectando a la visión.

En las primeras etapas, normalmente afecta a la visión nocturna, dejando a la persona con ceguera nocturna. Después de algún tiempo, afectará también a la visión diurna.

En la actualidad se cree que existen dos formas principales del síndrome de Usher. Una de ellas se caracteriza por sordera total y escaso equilibrio. La Retinitis pigmentosa suele estar presente en niños menores de 10 años. En la otra forma del síndrome de Usher, la persona sufre pérdida parcial de la audición y la Retinitis pigmentosa se presentará antes de que el paciente alcance los 20 años. Para las personas con este tipo de síndrome de Usher, los audífonos pueden ser de gran valor.

Fuente: elaboración propia y hear-it.